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domingo, 9 de diciembre de 2012

carta de una gotica

Carta de una gótica


Mi nombre es leila y tengo 16, desde pequeña, me consideraban distinta, como si yo fuera la única persona con gustos diferentes sobre la faz de la tierra, gustos que a nadie les gustaban.
Todos tenemos un interés hacia lo místico, pequeño o grande todos los tenemos, mi interés era grande, mis películas favoritas eran las de terror, mis cuentos favoritos eran los góticos, mis colores preferidos eran el rojo y el negro. Etc etc...
Mis amigas del colegio eran las típicas chicas femeninas con cientos de pretendientes, de los cuales hablaban de ellos todo el día. Y yo era la típica chica en el sentido de que  ningún chico se interesaría en ella.
Los lugares favoritos de mis amigas eran, el parque, la plaza... lugares públicos...
Mi lugar favorito  en el mundo era mi amada habitación, ese lugar era como mi reino, estaban las cosas que más me gustan, eran donde nacían mis historias, que solía escribir en mi cuaderno favorito.
Era un lugar especial, donde nadie podía verme, y yo pasaba horas y horas escuchando música, escribiendo y navegando por la red. Pero más que todo me pasaba la mayor parte del tiempo lamentándome de ser tan fracasada.
De que todo lo que hacia fuera de mi habitación me saliera mal. Me preguntaba si en verdad las que decían ser mis amigas los eran, o solo lo decían cuando yo estaba presente. O si alguna vez las fantasías que tenía de ser la chica perfecta, se hicieran realidad.
En fin esas paredes, que eran mi habitación, me cubrían de las balas de insultos y opiniones de la gente a mí alrededor, por eso la amaba tanto, era como si ella fuera la única que me defendía     de los demás.
Toda mi vida era muy predecible para cualquiera que me conociera, iba de mi habitación al colegio y del colegio a mi habitación.
Había un grupo de chicos que iban a un curso mayor que yo, ellos eran mi motivo de muchas de mis lagrimas. Me solían molestar muy seguido, de hecho  no recuerdo ningún día en que no lo hayan hecho.
Me insultaban, burlaban y me hacían bromas demasiadas pesadas.
Incluso recuerdo que una vez al llegar al colegio me quitaron todos los útiles y nunca más los volví a ver. Tuve que volver a escribir todo de nuevo.
Pero esta rutina ya me estaba cansando, me cansaba demasiado. Creo que era tanto que simplemente me bajaba la autoestima hasta el suelo, y ya no quería ser el motivo de burla de nadie mas, oo no...  de nadie mas!!...
En ese miserable grupo de jóvenes que se empeñaban en hacerme la vida imposible había un chico, un chico malo le decían “tato” que molestaba a todos los “raros” como yo.
Aun no les he contado de Lautaro, Lautaro era un chico que simplemente me gustaba mucho, él era muy tierno, con todas las chicas, y con migo también. No digo que estuviera enamorado de mi, solo que él era bueno con todas las chicas del colegio, pero como ese chico me trataba bien, yo le empecé a tener mucho cariño, que luego se transformo en amor.
En fin tato odiaba a Lautaro, valla a saber porque, tato como era una persona con demasiado mal carácter, en una de las cosas de la vida, se encuentra a Lautaro solo por la calle.
Maldigo ese momento...
Tato sorprendió a Lautaro con un golpe, al cual le siguió otro, y otro y otro... hasta llegar al punto en que Lautaro murió.
Al enterarme no lo podía creer, primero no lo creí seriamente porque siempre me hacían bromas pesadas, pero nunca me habían hecho una de este estilo, cuando lo confirme... mi... mundo se vino abajo, ese chico era al único por el cual había llorado de alegría, y lo mató la persona que me hacía llorar de tristeza,  me habían quitado la única razón que me hacia sonreír, y fue entonces que pensé,
Todos los días escribo historias sobre gente patética pero que al final por alguna razón se vuelven valientes..  Porque no escribo la mía?? Ese chico fue el único que me trato bien, incluso cuando él estaba triste. Siento que le debo una acción.
Y para colmo mi furia se salió de control cuando me enteré de que tato no cumpliría ni un día en la cárcel solo por el hecho de que era menor edad, no lo podía creer, eso era totalmente injusto. En mi opinión el que mata a propósito merece la tortura por 1.000, sí.. Mi mente fría y no tiene piedad de quien seas, pero no mereces paz, si tus comportamientos son malévolos.
Presten atención a lo que les diré ahora,  mi mente, corazón y mi alma estaban de acuerdo en algo, debía hacer sufrir al tipo que le quitó la vida a la única persona que había amado.
La decisión ya estaba tomada,  solo restaba esperar al momento indicado...
Los días pasaban pero mi furia seguía igual, cada día pensaba como hacer mi cometido, y esperar a que el tipo estuviera solo para que todo saliese bien, hasta que llegó el día.
Era momento de salir del colegio, todos se despedían, yo fui la primera en abandonar el curso, tato,  siempre salía primero para poder molestar a todos los fracasados posibles, incluyéndome...
Pero él no contaba con lo que le pasaría ese día.. Le pagué mucha plata a unos hombres para que lo secuestraran cuando nadie viera, y lo encerraran en un granero abandonado fuera del pueblo, y fue justo lo que paso..
Los hombres me habían dicho que ya habían hecho su parte del trato, que tato estaba atado, que ellos se iban y que ya no se hacían responsables por nada de lo que pudiese pasar. La verdad ni me importó lo que dijeron, la única parte que me puso feliz era que todo estaba listo.
Unos minutos mas tarde yo llegué al lugar, tato gemía del miedo, lo cual me provocaba risa. Yo estaba encapuchada, y mi cara no se lograba ver, lo cual puso a tato mas incomodo todavía. jajajajaja!!!! Que bien se siente la venganza!! Jajajaja!!
Ese día torturé a esa persona, y cuando me cansé,  decidí matarlo, le corté las piernas, brazos, y la cabeza, enterré todo en el campo, y antes de poner la cabeza en el agujero le hablé,
Y le pregunté qué se sentía sufrir por culpa de un estúpido o estúpida...
Toda la semana las pesadillas me atormentaron, una, tras otra, y otra, y otra...
Tato se me aparecía en mis sueños y no me dejaba descansar, cuando fui al colegio, unos policías me detuvieron y me llevaron a la comisaria. Todo se había descubierto... resulta que un hombre me había visto.. Pero no me detuvieron antes porque no me conocían.
Hoy estoy cumpliendo cadena perpetua en la cárcel,  mi causa se abrió, y eso concordó la justicia, mi amada habitación esta muy lejos de aquí, eso significa que estoy sola...
Les escribí esta carta para que la gente conozca mi historia, ya que tengo pensado abandonar este mundo y buscar a Lautaro en el cielo...
ADIOS...

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Yumiko Reama _ Jaz y el cadaver que habla

Era domingo por la noche, 11:00 para ser exactos, la luna estaba despejada en lo alto del cielo azul oscuro sin una sola nube tapándola, las estrellas parpadeaban de vez en cuando y una leve corriente de aire movía las hojas de los árboles.
Las botas marrones de Jaz se ponían una en frente de la otra formando una moderada caminata, su cabello rosa estaba un poco descuidado y no solo por el sol o por la marca de shampoo que acostumbraba usar sino por las grandes manchas de sangre que goteaban de su largo cabello, algunas secas… otras, no tanto. Su flequillo largo y casi tapándole los ojos también lucía una pequeña manchita de sangre fresca. Llevaba una camisa manga larga negra bien pegada al cuerpo cuyas mangas tenían forma de guantes en las manos, con la excepción de que ninguna tela le tapaban los dedos. Aunque no era nada femenina tenía una pequeña pollera gris, no hace falta aclarar que toda su ropa incluyendo sus viejas botas marrones estaban cubiertas por manchas rojas oscuras.

El cuchillo de hoja torcida que llevaba en la mano derecha descendió a la izquierda abriendo una herida en su brazo, la sangre comenzó a salir y Jaz volvió a hacer otra pequeña herida muy cerca de la primera sin dejar de caminar por la vieja vereda. Esta sonrió y sus ojos rojos se iluminaron, un destello de emoción salió de ellos al igual que lo hace un niño ante un juguete nuevo.

—No hagas eso. –Dijo su amiga que caminaba junto a ella, tenia el cabello marrón y en el lado derecho tenia un mechón de cabello rosa que iba de la parte superior de su cabeza hasta la parte del hombro, el resto de su cabello marrón le llegaba a un poco mas debajo de la cintura, al igual que Jaz.

Compartía el mismo gusto por las botas solo que las de ella eran negras, tenia una musculosa, una calza que le cubría completamente las piernas, en su mano derecha una especie de guante que iba desde un poco mas debajo del codo a los dedos todo de color negro, y una pollera corta de color rosa. –Por favor, si sigues te quedaras sin sangre. – Siguió Yumiko.

Jaz levantó la mirada, no la miraba a ella ni a nada en particular, de seguro cualquiera hubiera pensado que tenía una expresión tenebrosa.

Yumi la miró —Jaz, ya te he dicho que si sigues con eso ya no te quedara más sangre—. Le reprendió, mirando su herida. Ojala hubiera sido broma.

La muchacha de cabello rosa sin quitar la vista de su herida agrega enojada. —No me trates como una nena. Soy mayor que tú—.

—De acuerdo no te enojes amiga, es solo una broma. Solo que me preocupa que te lastimes así—. Respondió Yumi algo preocupada por su amiga, luego quitó la mirada de la sangre que manaba y miro la miró a la cara.

—Descuida. Soy cuidadosa, es mas ahora me voy al cementerio, a… ya sabes, “jugar” un rato—. Comento cambiando totalmente su expresión de enojada a feliz.

Yumi no podía quitarle los ojos de encima siente como la rabia se acumula detrás de la nuca, ya que la conocía demasiado bien como para saber a qué se disponía hacer en el cementerio. —¡¡¡sabes que esta mal que “juegues” con los muertos solo para ver sangre!!! Aparte de todo lo moral ¿sabes que te sucedería si te atrapan?

Su amiga la contempló, ella sabía que lo que hacía estaba mal, pero el sentimiento de ver a alguien más por última vez era mayor que su conciencia, tal vez ningún doctor podría explicar con exactitud lo que pasaba por su extraña cabeza todo el tiempo. Si alguien tratara de explorarla con atención se sorprenderá al encontrar todos esos pensamientos morbosos y diabólicos pero siempre con una pisca de Jaz, una pisca de ella, es decir, una pisca de ingenuidad que era inconfundible.

Jaz no dejaba de ver a Yumi, luego de varios segundos de incomodo silencio emitió un sonido, no se logra entender bien que fue lo que dijo, pero baja la cabeza al hacerlo —lo se, lo que hago… y lo que estoy a punto de hacer es malo

Dijo casi como disculpándose, quizá un poco arrepentida. Levanta la cabeza ¡¡¡pero no puedo evitarlo!!!—. Agrega, con una mirada diabólica pero muy inocente a la vez.

Jaz se da media vuelta y toma el camino hacia el cementerio, mientras que Yumi suspira, mira el cielo y luego de meditarlo unos segundos guarda sus manos en sus bolsillos y sigue su camino hacia casa.


***


Jaz llega al cementerio, entra por la puerta principal, y empieza a buscar "tumbas frescas", como es de esperarse solo se escucha el viento que choca con las hojas de los arboles, creando un sonido solo audible en ese lugar.

De tanto buscar, encuentra una tumba que le llama bastante la atención, no por el nombre de la lapida o por el estado de esta, sino que un aire helado que despedía, un aire que le hacia congelar hasta los huesos, pero misteriosamente parecía llamarla. Se detuvo unos segundos, sus pies apenas tocan el sagrado césped ya seco por la falta de lluvia y por los años que debían tener encima, la lapida tenía una esquina rota y el nombre grabado en la piedra no se llegaba a notar, estaba muy gastado. Jaz se emociono al pensar que cualquier persona podría estar bajo sus pies y podría ver su cuerpo con solo unos esfuerzos, a pesar de ser una chica delgada Jaz era muy fuerte, demasiado, casi como un hombre adulto a diferencia de Jaky su hermana gemela.

Se tiró de rodillas con la emoción en sus manos, una sonrisa macabra nació de sus labios y su flequillo con manchas de sangre tapaba sus ojos. Estiro su mano derecha con los dedos separados para poder apartar la mayor cantidad de tierra de una sola vez, cuando escuchó una voz de hombre.




— ¿Qué demonios haces niña?— Giró la cabeza hacia atrás pero no vio a nadie, el viento soplaba empujando una hoja huérfana lejos de su árbol, luego miro a ambos costados pero no había nadie. — ¡Responde!—. Exigió esta vez, y Jaz pudo saber de donde venia, no era de atrás, ni tampoco de los costados, sino de abajo. Quien quiera que fuera el difunto, estaba vivo.

— ¿Usted esta vivo?—. Dijo, Jaz con un hilo de voz.

— ¿Que? Claro que no, si estuviera vivo no estaría aquí acostado como un idiota—. Respondió el cadáver furioso. Su voz era la de un viejo malo, de esos que apenas se les entiende lo que hablan y que viven gritando a los demás. Jaz tomo aire sin darse cuenta que lo hacia.

—Entonces… eso significa que.... usted esta....

El cadáver se empezaba a impacientar.

—Ni estoy vivo, ni muerto... Solo soy un cadáver parlante... ¡¡contenta mocosa!! —. Gritó.

Jaz estaba petrificada, no lo podía creer, había hecho un descubrimiento muy interesante y raro, tomo más aire y miro hacia la tumba. Parecía una niña a la que le acababan de regalar el obsequio de sus sueños

— ¡Guau siempre, quise tener un amigo que como tu! ¡Un muerto…! perdón. Un cadáver... Que hable con migo y me diga que se siente ser un cuerpo sin vida, con casi nada de hermosa sangre—. Soltó mientras se recostaba y abrazaba la tumba ahora con grandes deseos de destaparla para dejar salir a su nuevo amigo.

Un sollozo casi imperceptible se sintió desde aquel lugar oscuro tapado de tierra bajo las rodillas y manos de ella. El cadáver estaba llorando, si es que se podría decir.

— ¿Acaso sabes lo que es estar encerrado sin nadie con quien hablar. Y, escuchar como la gente viene y llora por sus seres queridos difuntos, pero nadie viene a verte a ti? ¡Sabes lo que se siente!—. Gritó cerrándole la boca a Jaz con solo esas palabras, no lo podía ver pero notaba en su voz que lo que decía era real, se notaba la angustia y la tristeza en ella, incluso con la enorme barra de cemento que los dividía a los dos, Jaz en ese momento se alivió un poco de no haber abierto la tumba.

— ¿Que? pero... ¿No tiene familia señor?—. Soltó ella.

—Por supuesto que tengo, todos en este miserable mundo tienen a alguien, aunque no lo quieran admitir. Solo que mi familia… me consideraban una molestia, y ahora que ya no pertenezco al mundo de los vivos, me di cuenta que ellos mismos me envenenaron y mataron—. Confeso el difunto que al parecer se había calmado un poco.

Jaz dejó caer el cuchillo que siempre llevaba en la mano y junto con el deja caer unas cuantas lágrimas.

—Lo lamento señor, ¿hay algo que pueda hacer por usted?—. Le pregunto un poco disgustada.




No se sintió ninguna voz, el cadáver no respondía, la escena se veía muy lúgubre el viento se hizo sentir en seguida seguido por unas hojas desamparadas y huérfanas, Jaz seguía mirando la tumba mil cosas le pasaban por la cabeza, en eso se sintió un sonido proviniendo de allí.

—Ya has hecho suficiente—. Respondió él.

Ella se sentó encima de sus talones puso sus manos en sus rodillas he inclino la cabeza. —Pero no lo he ayudado en nada—. Dijo, a la espera de alguna respuesta.

—Bueno, no lo creas así—. Respondió el cadáver. —Hoy platiqué con alguien a quien le interesaba lo que yo pesaba. Y creo que ahora tengo una nueva amiga—. Soltó el cadáver. Jaz sonrió a esas palabras. Estaba muy feliz, es más, en su cabeza ya iba planeado volver todos los días como su visita y nueva amiga.

—Vendré a visitarlo todos los días—. Aseguro ella.

—De acuerdo—. Respondió el fallecido.



Esa noche Jaz y el cadáver conversaron toda la noche.

Al día siguiente cuando Jaz termino de hacer todas sus obligaciones, se dirigió al cementerio.

Pero se lleva una gran sorpresa.

El cadáver no contesto a ninguno de sus llamados, ya no se lo oye, y el aire helado que provenía de esa tumba ya no esta,


Jaz muy confundida empieza a desesperarse y trata de hacer que responda, pero nada. El cadáver parlante ya no estaba, su alma, espíritu y corazón esa noche estuvieron tan tranquilos, felices, y a gusto, que solo se dejo ir al cielo.


miércoles, 7 de noviembre de 2012

de la calle nos hicimos parte 3

apenas decidí escapar no hubo nada que me detenga, ya no tenia a mi madre y no necesitaba a mi padre ,
al llegar a la parada del colectivo vi una persona conocida, era matias, le pregunte a donde iva, el me dijo que ya estaba arto de los maltratos en su casa y que no soportaría uno mas, también escucho lo que me había pasado ami, y me dijo que nos escapáramos juntos a otra ciudad, yo acepte, ya que no tenia motivos para quedarme.
Esa noche viajamos hacia la nada, no teníamos rumbo definido, íbamos  a donde el colectivo parece por ultima vez, antes de volver.
pasaban la horas y el colectivo seguía y seguía, recuerdo que pasamos por varias rutas, yo lo abrazaba y lloraba por mi madre, y maldecía a mi padre.
por fin llegamos al fin del recorrido y recuerdo que era una hermosa ciudad, edificios por todos lados, la gente iba y venia, y detrás de esa gente había mas mas mas gente, pero note que matias estaba preocupado, y yo sabia porque, no teníamos dinero, asi que ese día dormimos en la intemperie de una plaza, vimos esa noche mucha gente peligrosa que pasaba por nuestros pies, pero no nos hicieron nada, cada vez que se acercaba uno, tenia el corazón en la boca, pero mati me abrazaba mucho y me ayudaba a tranquilizarme.
Ya era por la mañana y yo me había resfriado por el frió que había tomado, nuestro siguiente objetivo era conseguir una fuente de dinero, yo no sabia nada de las calles, mati me dijo que buscáramos un trabajo decente, y eso fue lo que hicimos todo el día, pero no tuvimos suerte y ambos ya nos moríamos del hambre.
Entonces mati me dijo que me quedara en un banco de la plaza, que lo esperara hasta que el volviera, yo tenia miedo porque me quedaba sola en un lugar que no conozco, pero le dije que bueno.
una hora mas tarde lo vi volver, y note que traia algo blanco en sus manos. no lograba ver bien que era, pero  al acercarse lo vi, eran un par de sandwiches de milanesa, el se acercaba con una sonrisa que iva de una oreja a la otra, obviamente le pregunte de donde había conseguido plata. el me dijo que le pidió plata a una mujer y ella le dio, la verdad no le preste mucha atención a eso y lo único que hicimos fue comernos todo lo que teniamos.
FIN DE LA PARTE 3

lunes, 27 de agosto de 2012

poema para los 15


hoy es tu dia
tu noche
tus sueños se vuelven realidad;
tus amigos , padres y familiares
estan ay...
todos te miran mientras 
tu sabes que 
ya haz dejado de ser esa niña,
ahora eres mujer.
cambias las muñecas 
por nuevas sensaciones;
vez que tu padre derrama una lagrima
y tu madre esta orgullosa
¡te vez tan hermosa!
estas mas bella que
todas las prinsesas que conoces;
y sabes que
una nueva puerta se abre
ante ti
con nuevas experiencias
y tus padres y amigos te esperan
para descubrir
el camino juntos..
porque hoy cumples 15...

lunes, 13 de agosto de 2012

de la calle nos hicimos parte 2

esa noche mama y yo estábamos en la cocina, ella me contó lo que iso papa.
en eso golpearon la puerta, yo me asuste, ninguna de las 2 queríamos abrirla, sabíamos que era mi padre, el empezó a gritar y a golpear la puerta.. se alteraba muy fácilmente...
mama le abrió la puerta solo para que se callase. yo solo lo miraba, pero no sabia si sentir miedo o asco por el..
mi padre le empezó a suplicar ami madre que lo perdonara, le decía que nunca la volvería a pegar, que iba a cambiar.. .. la verdad yo nunca entendí a las mujeres que perdonaban a sus esposos golpeadores, no entendía porque lo hacían, no las entendía a ellas ni a ellos.
mi madre lo mira y lo perdono, pero yo creo que lo perdono porque si le dacia que no el se iba a enfurecer y nos iba a pegar a ambas. en fin, yo no puse muchas luciones en el.
mi padre empezó a abrazarla a mi madre, y mostraba una cara de felicidad, tanto que creo que era real.
pero quien creería que la paz solo duraría unos 30 minutos....
mi padre le dijo a mama, que se iba a comprar unas cervezas, mama le pedía que no lo hiciera, porque siempre que tomaba no paraba mas y todo terminaba de las peores formas.
papa no le hacia caso, el ya estaba abriendo la puerta para ir a comprar, pero mama lo agarro del brazo, al parecer ese pequeño acto de mi madre enfureció un montón a mi padre, tanto que le levanto su mano y con la botella le pego en el cuello a mi madre, yo la vi caer como si estuviéramos en cámara lenta, vi como el piso se llenaba de sangre y vi como ella soltó una lagrima que se escondió en su sangre..
yo mira a papa y llorando y casi al borde de la desesperación quería gritarle todo lo que pensaba, pero me di cuenta de que el me estaba mirando a mi, tenia una mirada tan fria con la sonrisa mas tenebrosa que vi, mientras tenia el cuello de una botella rota en su mano, me dijo, "VEN ACA".
yo no lo podía creer tanto que decidí salir corriendo de casa, pero el me seguía, no se como fue que corri tan rápido que logre perderlo, el siempre me ganaba en las carreritas, pero esa noche no... yo creo que la noche me ayudo...
al perderlo lo único que tenia en la mente era ir a la policía para que vallan a casa y ayuden a mama, solo tenia que pasar por un callejón para llegar al teléfono, cuando solo faltaban 4 metros para salir del callejón, alguien me agarro de atrás y me tapo la boca con la mano, esa noche me violaron..
ya era de mañana me dolia la cabeza, abri los ojos y note que estaba tirada junto a un montón de bolsas de residuos,  tenia los pantalones bajados, y mi remera estaba tirada a unos metros de donde estaba yo, muy rapido y sin pensar me arregle la ropa, y aunque estaba un poco mareada y me tambaleaba logre ponerme de pie, no entendia nada, no sabia como termine ayi, y haciendo un poco de memoria, recordé eso, me puse helada al acordarme que abia dejado a mama sola, asi que sin pensarlo fui corriendo hacia casa para ver si ella segui alli.
al hacercarme note que habia mucha gente reunida en la calle, me asuste mucho, pero abia pasado lo peor, mama abia muerto y papa estaba profugo...
yo lloraba y para colmo me entere que la policia me buscaba, ¿SABEN QUE QUERÍAN HACER? querian  llebarme a un orfanato para darme en adopcion a otra familia...
no sorte nada de eso , y lo unico que ise solo fue irme...
FIN DE LA PARTE 2 

domingo, 12 de agosto de 2012

de la calle nos hicimos parte 1

bueno yo me llamo tamara tengo 17 años y vivo en Buenos Aires con mi pareja Matias, soy feliz cuando estoy con el.. pero desde aquel 20 de septiembre de 2009 nada volvió a ser igual.. aquí va mi historia...

(20 de septiembre de 2009)

iban a ser las 2 de la tarde ya se me hacia tarde para el colegio, me estaba preocupando un poco porque papa no volvía desde la noche anterior, pero por otra parte rogaba que no viniera, porque si lo hacia me pegaría por no haber ido aun a la escuela..

ya estaba preparada y justo cuando habría la puerta el estaba llegando, apenas me vio se enojo un montón como si hubiera visto a su peor enemigo, me agarro del brazo y literalmente me tiro asía a fuera, no lo iso tan fuerte porque estaba borracho..
mi mama me vio tirada en el suelo  y se enojo con papa, los dos espesaron a discutir en la calle, yo no soportaba mas esos gritos. pero como no era de tener mucho valor, solo me levante y me fui corriendo asía la escuela, dejando a mi mama solo con una bestia borracha..

ya solo faltaba una calle para llegar al colegio, mientras caminaba no soportaba pensar que mi madre estaría llorando en casa, pero algo me cambio la cara cuando levante la vista, era Matias que recien llegaba con unos amigos.
Matias era  mi compañero, ambos nos gustábamos, y en los recreos nos besábamos pero no era algo serio, solo era para pasar el rato..
bueno cuando lo vi, el me miro, dejo a sus amigos y se acerco para que entremos junto al cole.
en el recreo estuvimos juntos y el me propuso que fuésemos novios oficiales, yo me puse muy contenta y le acepte la propuesta, nos besamos y hablamos...
luego que el cole terminara tenia que volver a casa, al llegar tenia mucho miedo, porque pensaba que el me pegaría.
entre y note que había sangre en la cocina, y todo estaba tirado, yo me asuste solté los útiles y corrí desesperada al cuarto de mis padre, alli encontré a mama llorando y tirada en el suelo, le pregunte que paso, ella me dijo que papa le avia pegado y la habia encerrado en el cuarto, pero ella logro salir y queria escaparse pero papa la vio y la lastimo para que no se fuese.
pero por suerte el ya no estaba cuando yo llegue.
esa noche papa volvio..
FIN DE LA PARTE 1.
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